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Destinos
De Denver hacia la gran naturaleza
Autor: Juan Abelardo Carles R. / Fotógrafo: Javier Pinzón
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Desde el 11 de diciembre próximo, Copa Airlines iniciará el servicio regular entre Denver, capital del estado estadounidense de Colorado, y el Hub de las Américas, en Ciudad de Panamá. Esta conexión facilitará el viaje de los turistas latinoamericanos que, durante años, han visitado los retiros de esquí en Vail (Lionshead) y Aspen (Snowmass), durante el invierno boreal. Pero Colorado tiene suficientes atractivos para ser el sitio escogido en sus vacaciones durante todo el año. Acompañe a Panorama de las Américas en pleno verano y descubra por qué. 

Las sorpresas pueden comenzar en el Aeropuerto Internacional de Denver. Distante unos 37 kilómetros del centro de la ciudad, en un país famoso por preferir el transporte individual sobre el colectivo, Denver vincula su terminal aérea con su centro urbano mediante la línea A de su red de trenes urbanos. Para un latinoamericano promedio, como quien escribe esto, este recorrido despierta evocaciones históricas sobre la conquista del Oeste. Uno siente que tras la próxima colina irrumpirá una caravana de carretas o un piquete de jinetes comanches, pero lo que van surgiendo son los suburbios de la ciudad y los edificios del centro, a lo lejos. 

El tren se detiene en Denver Union Station y la experiencia deja atrás la evocación para sumergirse en la realidad de una de las ciudades más pujantes del suroeste y del país entero. Esta estación, terminada en 1914 y reinaugurada en 2014, luego de años de abandono, cumple hoy un peculiar papel mixto de hotel boutique, restaurante y espacio público. Tan exitoso ha sido, que es conocida como la sala de estar de Denver. El atrio central de la antigua estación está rodeado de cafés y restaurantes de moda y la gente puede sentarse simplemente a pasar el tiempo en alguno de los bancos de madera que reproducen aquellos donde los pasajeros esperaban el llamado para abordar los vagones. 

De hecho, Denver fue un ajetreado centro ferroviario desde finales del siglo XIX y gran parte del XX. Alrededor de Denver Union Station se despliega el barrio de Lower Downtown (LoDo). Algunas fachadas recuerdan tal pasado, pues sus puertas están a noventa centímetros de altura del piso, porque en aquellos tiempos las líneas férreas cruzaban por las calles y en los edificios se trasladaba la mercancía proveniente de los cien convoyes que arribaban diariamente a la ciudad. 

Tras decaer, durante el último cuarto del siglo pasado, LoDo resurgió para convertirse en una de las zonas más atractivas de la ciudad. Un recorrido por ella debe incluir, entre muchas atracciones, paradas en el Rockmount Ranch Wear (donde Jack Weil vendió en 1946 las primeras camisas estilo western con abotonadura de broche, que se convertirían en un referente de la moda cowboy). La tienda, administrada por la tercera generación de los Weil, es todo un testimonio de la cultura y estilo de vida de los vaqueros. 

Otra zona que resurgió fue el cercano Larimer Square. Nuestros guías nos explican que gran parte de este renacimiento se debe al esfuerzo liderado por Dana Crawford, socialite y filántropa local, que ha puesto en valor mucho del patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad. Como tantos asentamientos levantados al son urgente de conquista y colonización del oeste norteamericano, Denver estaba conformada por muchos edificios de madera. Por eso los incendios era frecuentes, y uno en particular, en 1863, consumió gran parte de la ciudad. Larimer Square, una de las pocas cuadras que se salvó de estas deflagraciones, atesora el único conjunto de edificios construidos en el sobrio estilo que tenían los asentamientos durante la conquista del Oeste y que hoy albergan restaurantes de autor, como TAG, y bares como Green Russell, ambientado en la época de la prohibición de licores (década de 1930). 

El Mall de la Calle 16, convertido en vía peatonal desde 1982, ofrece más de un kilómetro de cafés, tiendas de vanguardia, boutiques y jardines. Lo recorre un sistema de buses transbordadores gratuitos que paran en cada intersección y conectan rápidamente gran parte del centro de la ciudad. Bajando la calle 16, en dirección al capitolio estatal, también se encuentra Denver Pavilions, centro comercial abierto con varias tiendas, entre las que destaca I Heart Denver. El logo de la tienda tiene un corazón, que por supuesto significa “Yo amo a Denver”, pero lo esencial es que reúne trabajo de la comunidad creativa local. Más de 135 artesanos, microempresarios y artistas tienen un espacio para exponer su trabajo en este proyecto social. 

Si nos movemos hacia el norte, nos encontramos con el distrito artístico de River North (RiNo para los locales). Antigua zona industrial, sus galpones fueron transformados en atelieres por una creativa comunidad de artistas. Aunque los increíbles murales que animan muchos paredones prueban que los artistas siguen siendo residentes importantes, el barrio se ha diversificado con emprendimientos como el Denver Central Market, que cuenta con una oferta mixta de restaurantes, tiendas de delicatesen y abarroterías gourmet. El barrio también alberga varias cervecerías artesanales que son parte del Denver Beer Trail, como la Blue Moon, que ofrece un tour por sus instalaciones y funcionó inicialmente en el cercano Coors Field, el famoso estadio sede del equipo de béisbol Colorado Rockies, que también vale la pena visitar. 

Pero no todo es rumba en el centro de Denver. Al sur del capitolio estatal se encuentra el barrio del Triángulo Dorado de Denver, espacio que encierra instituciones culturales y cívicas que han convertido en una especie de Ciudad Luz a la capital de Colorado. El Museo de Arte de Denver brilla con una impresionante colección de arte indio americano, por no hablar arte precolombino, europeo, americano, asiático y africano, todo ello acumulando en un inventario patrimonial de casi 70.000 piezas. 

El History Colorado Center, también dentro del triángulo dorado, articula una exhibición que cuenta las fases de desarrollo del estado, empezando por los habitantes originales del territorio y pasando por el proceso de colonización y desarrollo que nos llevó hasta la actualidad. El triángulo dorado también incluye otras instituciones, como la Biblioteca Pública de la ciudad, el Museo Clyfford Still, el edificio de los Bomberos, la Casa de la Moneda de Estados Unidos, el Palacio de Justicia y el Centro de Convenciones, en cuyo exterior se levanta el Oso Azul, escultura moderna que se ha convertido en emblema de la ciudad. 

Si nos alejamos del centro de Denver, nos topamos con apacibles suburbios entremezclados de edificios bajos y muchas zonas verdes. El distrito de compras de Cherry Creek North es uno de los ejemplos más exclusivos. Vale la pena recorrer sus 16 cuadras para empaparse de su sofisticado pero relajado estilo de vida. Aquí hay aventuras esperando para el comprador de lujo, el amante del arte o el gastrónomo. En Cherry Creek Shopping Center, otro de sus puntos referenciales, encontrarán marcas de renombre y tiendas clásicas, todo ello sazonado con el mejor café y la mejor comida. 

Pero no se limite a Denver, pues Colorado tiene miles de atracciones por descubrir. Apenas al salir de la ciudad, el Red Rocks Park & Amphitheatre combina senderos de interpretación natural, que nos transportan millones de años al pasado, con uno de los anfiteatros más impresionantes del mundo, de acústica natural perfecta, en el que se ha presentado la mejor muestra de artistas nacionales y extranjeros que se pueda imaginar. Cerca de Red Rocks está The Fort, un proyecto de la Fundación Tesoro, que reproduce con la mayor fidelidad posible Bent’s Fort, un puesto comercial fortificado. La estructura, levantada en adobes, incluye una exhibición con elementos y personajes vinculados a la historia del postín, un restaurante que incluye en su menú platos tradicionales de la época y actividades de la comunidad artística local. 

Aléjese más de la ciudad y encontrará típicas comunidades de gente cordial, vida sencilla y paisajes espectaculares. El Parque de Estes es uno de ellos. Asentado en los límites del parque homónimo, Estes es reconocido como un retiro familiar, en el que puede hacer senderismo de montaña, pesca deportiva y actividades campestres. Un toque peculiar del pueblo es el Hotel Stanley, del que emiten reportes continuos de actividad paranormal y que sirvió de inspiración al escritor Stephen King para escribir su novela El resplandor, llevada luego al cine. 

El Parque de Estes se promociona como campamento de base para ingresar al parque de las Montañas Rocosas. De hecho, nuestra expedición atravesó los maravillosos pinares, los bosques de álamos y las cumbres nevadas de este parque, uno de los más famosos del país, en camino de los retiros invernales de Snowmass y Vail. El viaje estuvo pleno en avistamientos de fauna, como renos, coyotes y ardillas de cola corta, además de flores de pradera en plena madurez y cielos azulísimos. 

El lector que los conoce se preguntará por qué mencionamos Snowmass y Vail en una nota que pretende resaltar Colorado como un destino de verano. La respuesta es simple: Snowmass (junto a Aspen) y Vail (junto a Lionshead) tienen mucho que ofrecer durante todo el año. En Snowmass por ejemplo, asistimos al rodeo, actividad sin fines de lucro que pretende preservar el estilo de vida vaquero que imperó en esta región, además del concierto semanal, todo parte de una animada oferta cultural que el pueblo ofrece a quienes lo visitan. Vail, por otro lado, presume del parque Epic Discovery, que mezcla instalaciones recreativas con espacios verdes, para llevar la experiencia de vivir la naturaleza a otro nivel. 

Pero el patrimonio natural y los pueblos de Colorado merecen un relato aparte, una segunda parte, porque lo que este estado de la unión americana tiene para ofrecer al visitante, no solo en invierno, sino durante todo el año, es una experiencia de máxima diversión. Y Denver es la puerta a todo ello. 

Cómo llegar 

Desde Norte, Centro, Suramérica y el Caribe, Copa Airlines lo lleva, a través del Hub de las Américas, cuatro veces a la semana (lunes, miércoles, viernes y sábados) partiendo de Ciudad de Panamá a las 11:50 a.m. y llegando a Denver a las 4:12 p.m. El vuelo de regreso, el CM 477, saldrá los mismos días desde Denver a las 10:30 p.m. y llegará a la Ciudad de Panamá a las 6:05 a.m. del día siguiente. 

Dónde quedarse 

Hay una enorme oferta de alojamiento. Panorama de las Américas tuvo la oportunidad de probar los siguientes. 

The Magnolia Hotel: ocupa el edificio del antiguo American National Bank. Abierto en 1995, tiene todas las comodidades de un hotel boutique y mucho más, todo ello en medio de un ambiente entre vintage y contemporáneo. Calle 17 al 818, en Denver. http://magnoliahotels.com/denver/ 

Hotel Mónaco: entre los alojamientos ubicados en edificios históricos, el Hotel Mónaco reúne un complejo de estructuras que datan de 1917 y renovadas hoy para darles un aire más chic y contemporáneo. Calle Champa, 1717. http://www.monaco-denver.com/ 

Halcyon Hotel: se localiza en la más nueva y exclusiva zona de Cherry Creek. Recién abierto, ofrece gastronomía de primer nivel y un bar/piscina en la azotea. Calle Columbine, 245. http://www.halcyonhotelcherrycreek.com/ 

Más información general y turística sobre Denver y sus alrededores disponible en www.visitdenver.com 

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